David Fernández
Cuando una persona arriba por primera vez a la Plaza de España
de Barcelona y observa la marabunta de personas que entran y salen de
Alimentaria, y la innumerable cantidad de pabellones sectoriales que jalonan
la Avenida de María Cristina, se da cuenta en ese mismo instante
que allí se cocina algo gordo. Pocas empresas importantes del país
pueden permitirse el lujo de no estar presentes en tan magno acontecimiento
gastronómico-empresarial.
Barcelona se convirtió durante una semana en centro neurálgico
de debate sobre alimentación, con conclusiones que determinaron
que hoy en día existen mejores controles de calidad y mayor información
que hace diez años.
Asimismo, según datos de un reciente estudio el 18% de los españoles
es fiel a las marcas, porcentaje que se incrementará a buen seguro
notablemente en los próximos años.
En Innoval se podían conocer los resultados de las investigaciones
que las diferentes empresas presentes habían llevado a cabo. Entre
lo más original, el primer licor del mundo enriquecido con Omega
3, que ayuda a controlar el colesterol. Un invento peligroso,
porque supone una buena disculpa para aquellas personas aficionadas a
empinar el codo con más celeridad y profusión de la cuenta.
Y en Interlact, no hay duda de que la estrella fue La España
de los cien quesos, una muestra-degustación de un centenar
de olores, texturas y sabores procedentes de la vaca, la cabra y la oveja.
Asturias contaba que cerca de veinte quesos representados, desde Cabrales
hasta Casín, desde Varé hasta Porrúa.
Y por supuesto, es inevitable dedicar unas líneas a Intervin,
el pabellón más grande y con mayor presencia de empresas,
el templo de Baco y sus seguidores acérrimos. El lugar donde se
degustaron vinos jóvenes y viejos, nuevas añadas y caldos
procedentes de uvas vendimiadas hace más de diez años. Interesante
el Campus de Bodegas Fariña, el nuevo Reserva de Prado Rey, los
nuevos Palacio de Bornos y Bornos semidulce Sauvignon Blanc, los Santa
Digna chilenos de Torres 2001, tanto blanco como rosado...
Y en otros placeres culinarios disfrutamos con el foie de Collbert, los
ibéricos de Tartessos, los pollos de Cascajares...
En definitiva, más de 82.000 metros cuadrados, más de 3000
empresas representadas... Pero tan solo 26 empresas asturianas con ubicación
propia y un número similar presentes en el Pabellón de las
Autonomías, con el apoyo del Gobierno Regional.
Tan solo Canarias tenía menor representación que Asturias.
El resto de las regiones, cuanto menos triplicaban, como en el caso de
Murcia, la presencia de empresas de la región en Alimentaria.
Asturias, y ahora llega una ración de autocrítica, es región
de gentes maravillosas que tenemos el defecto de no saber valorar lo que
tenemos, y por lo tanto, salvo honorables excepciones, carecemos de la
capacidad de exportar con éxito productos y materias primas.
Ejemplos de intentar superar fronteras son las empresas, muchas veces
familiares, que asumen el riesgo y el esfuerzo de acudir a una Feria de
esta magnitud, con el resultado en la mayoría de las ocasiones
de sorprendentes acuerdos de ventas nacionales e internacionales.
Iniciativas como Expoalimen, si continúa con el mismo empeño
y profesionalidad que la Cámara de Comercio de Avilés como
responsable pone de manifiesto, vienen a demostrar que Asturias tiene
un potencial que no estamos sabiendo exprimir.
Si los catalanes, vascos o navarros tuvieran la privilegiada tierra que
nos ha visto nacer, otro gallo nos despertaría. Quizás sea
sencillo hablar desde el estrado, pero solamente si sumamos entre todos
lograremos una Asturias plural y próspera. Y la Administración
Regional ha comenzado a trabajar en ese camino. Su labor y empeño
en apoyar los aspectos agroalimentarios de la región, convenciendo
a los propios empresarios de las cualidades que nos acompañan y
apoyando sectores tan importantes como el de la sidra o los quesos, está
siendo determinante, experimentándose en algunos sectores importantes
avances. Lástima que nos falte el mismo empeño para apoyar
ferias tan importantes como Alimentaria, que podrían ser el gran
escaparate de Asturias.
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